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domingo, enero 18, 2009

París vaut bien une messe (Día 2) 1ª Parte

La ruta de éste nuestro segundo día ya estaba preparada, bueno para no engañarnos, como el viaje de inicio hasta el fín.Comprendía exactamente visita al Louvre, a los Jardines de las Tullerías, la Plaza de la Concordia y la Madeleine (todo está muy cerca, así que dando un paseito se puede hacer sin problemas). La idea era patear la misma zona y no movernos muy lejos ya que teníamos una visita guiada con París Visión, situado en la calle Rívoli, nº214 (al lado del Louvre y los Jardines de las Tullerías), te atienden en castellano así que genial (reservado por Internet)a las 15 horas, que comprendía, recorrido en bus turísitico y audioguía en castellano (gracias a Dios no era autobús descapotable) y una vez terminado ese recorrido, te dejaban a los pies de la Torre Eiffel para hacer un pequeño crucero por el Sena también con audioguía (el precio de esto es de 30 euros por persona, y merece mucho la pena, sobretodo por el crucero, de 1,15 horas de duración).

La idea era que tras terminar el crucero, pudiéramos subir a la Torre, pero bueno esa era la idea de la ruta principal (del dicho al hecho...) y ver Trocadero (una plaza que tiene las mejores vistas de la Torre Eiffel) y de allí pillar el metro rumbo al Arco del Triunfo y a ser posible, pasear por los Campos Elíseos, mucho parecía no?.

Pues bien, llegaríamos al Louvre sobre las 9:30-9:45 la mañana (las combinaciones de metro lo cierto es que son buenísimas con cualquier monumento/museo/zona turística de París). uno de los museos más famosos del mundo. Para empezar el edificio en sí es precioso, increible, en forma de cuadrado pero sin su base, y dividido en 3 grandes alas. Para no andarnos con rodeos, es imposible verlo en un día. Allí tienes que ir sabiendo que no lo verás todo si prestas un mínimo de atención a las obras que allí se muestran, con las ideas claritas y sabiendo qué no quieres perderte.

Al lado de la famosa Pirámide de entrada

En el Louvre se muestran obras de 1848 o antes, ha pasado de ser una fortaleza en tiempos de Felipe Augusto en 1190 a ser un grandioso centro de cultura y arte. La fortaleza se dice que era inmensa y nadie tiene duda de eso después de visitar la zona medieval del museo, donde se pueden apreciar los cimientos de ese antigüo edificio. Una vez dentro del Louvre, las medidas de seguridad muy normalitas, registro poco exhaustivo de la mochila y poco más, la idea era pillar el Paris Musseum Pass (un pase especial que te evita colas para comprar entradas de la mayoría de los museos y ciertos monumentos), este pase se podía comprar en el aeropuerto Charles de Gaulle (en Información Turística), pero sorprendentemente les quedaba 1 (como si fueran bonobuses vamos, un poco cutre...). Lo puedes comprar para 2, 4 o 6 días, y has de utilizarlo seguidamente, es decir, nosotros lo compramos para 4 días, por tanto lo compramos el sábado 27, y debíamos utilizarlo, el domingo 28, lunes 29 y martes 30. El precio para 2 días es de 30 euros y para el de 4, 45 euros. Como yo tenía claro qué íbamos a ver cada día, si el plan diario lo cumpliamos bien, nos saldría rentable, y una vez terminado el viaje, fue rentable, por dinero y por colas. A este pase nada más comprarlo, debéis ponerle vuestro nombre y primer apellido e indicar la fecha en la que empezais a utilizarlo, para control del personal de entrada en museos y derivados.

Ya dentro del Louvre, Lidia posa al lado de una maqueta espectacular, lo que veis de fondo son las ruinas de la antigua fortaleza

Había dos obras que ambos no queríamos perdernos, La Venus de Milo y la Mona Lisa, ésta última ya por curiosidad absoluta, había que contemplarla sí o sí, sabiendo qué se iba a ver. Sin duda fue lo que nos esperábamos, pequeñita, alejada por motivos de seguridad bajo un cristal protector y diciendome lo mismo que cualquier imitación que pueda tener en mi casa de ella (que la tengo), pero joder! este era el verdadero y era de Da Vinci, tiene su cosa y su mirada y su sonrisa también. Definitivamente, es cuestión de gustos, pero el solo hecho de que haya sobrevivido desde 1503 todo tipo de percances (desde vándalos que la intentaron destruir hasta gente que le hechó ácido) es, ya de por sí, admirable. Por cierto se encuentra en el Ala Denon y es fácil dar con ella ya que tanto la Mona Lisa como la Venus de Milo, son las dos únicas obras que están señalizadas por todo el Museo.

De fondo la Mona Lisa

La otra obra que queríamos ver era la Venus de Milo, también conocida como la Afrodita de Milo, esta antigüa escultrua griega es famosa por el gran detalle con el que fue hecha. La Venus de Milo es un poco mas grande que el tamaño humano promedio. Sus brazos y su soporte han sido perdidos através del tiempo por lo que tiene una forma un tanto extraña, pero es precisamente esa forma tan extraña la que la hace tan atractiva. Ciertamente no me llamó excesivamente la atención, aún siendo una escultura griega.

Se encuentra en el ala derecha (Sully)

Aún así, lo que más me sorprendió de todas las obras fueron, Las Bodas de Caná, del Veronés, está realizada al óleo sobre tela, y fue pintada en el 1563. Es una obra colosal: mide 990 cm de largo y 666 cm de alto., está justo enfrente de la Mona Lisa, y apenas nadie la observaba, ya que todos los turistas incidían su mirada en la obra de Da Vinci. Intenté contar las figuras que en el aparecían, pero a la número 100 me cansé...

Las Bodas de Caná de Paolo Veronese

La otra obra que nos dejó boquiabiertos fue la escultura de la Victoria de Samotracia, tiene una altura de 245 cm y se elaboró en mármol hacia el 190 a.C. Procede del santuario de los Cabiros en Samotracia. Algunos expertos la atribuyen con cierta probabilidad a Pithókritos de Rodas. Fue descubierta en 1863 en la isla de Samotracia, por el cónsul francés Charles Champoiseau, un arqueólogo aficionado. Además el lugar en el que esta escultura permanecía parecía dominar todo un ala del Louvre a través del cual se veía a la marabunta de gente empezando a llenar los rincones de este precioso museo.

Victoria alada de Samotracia

También pudimos disfrutar de una exposición de Picasso y Delacroix en una de las innumerables salas del Louvre. Sobre las 12:45 decidimos que era hora de abandonar el lugar y pasear un poco por los Jardines de las Tullerías, con 25 hectáreas de areas verdes una gran colección de esculturas del Siglo XVII al XXI. Se puede decir que los jardines son un museo al aire libre. Estos jardines son uno de los lugares predilectos para la recreación de los parisinos. Antes, hace ya varios siglos, este lugar era un palacio que fue destruido durante la Comuna de Paris en 1871. Ahora lo único que queda son algunas paredes y los jardines. Bueno y en diciembre el frío, también queda el frío en esos Jardines y en todo París, a 9 grados bajo cero estuvimos el lunes día 29. Es aquí donde dispusimos el primer entrante del día, unos sandwiches mochileros y una botellita de coca-cola que se me antojó en un quiosquillo del lugar por 2,50, no está nada mal.

Panorámica de las Tullerías frente al Louvre

Más tarde estuvimos merodeando por la Plaza de la Concordia, lugar donde se guillotinó a Luis XVI y a María Antonieta en 1793 e inicio de los Campos Elíseos.

Aquí tenemos la noria en la que nos montamos, al final de los Jardines de las Tullerías e inicio de la Plaza de la Concordia, un poco en tierra de nadie. Precio, 9 euros, merece la pena, las vistas son estupendas, aunque el viento hace menear un poquitín los habitáculos ¿verdad Lidia?

Fuentes inspiradas en las italianas de Florencia, en la Plaza de la Concordia
Vistas desde la noria, los Tullerías y el Louvre de fondo, al otro lado, teníamos los Campos Elíseos

Aquí están las vistas del Obelisco de Luxor y los Campos Elíseos con el Arco del Triunfo al fondo

Una vez nos bajamos de la Noria, fuímos a buscar la calle Rívoli, que está muy cerquita, una de las más importantes y transitadas en París, vamos calle le dicen...una avenida como la copa de un pino...para ir a París Visión y asegurarnos que con nuestra excursión de las 15h. no había problemas. Una vez conseguimos nuestro billete, nos dió tiempo para visitar por fuera al menos la Iglesia de la Madeleine un rato. La Madeleine es un templo católico situado a pocos metros de la Plaza de la Concordia en una zona muy comercial de alto nivel (al lado de la calle Faubourg-Saint-Honoré, una de las más comerciales de París), la Iglesia de la Madeleine llama la atención por su arquitectura en forma de templo clásico romano.

La Iglesia de la Madeleine y yo apenas visible

Y bien hasta aquí esta primera parte del segundo día de resúmen en París, nos queda por resumir toda la tarde. Paseo turístico, crucero por el Sena, la Torre Eiffel, Trocadero, el Arco del Triunfo y los Campos Elíseos y me da que...con esto hago otra entrada, jaja. Espero no aburriros mucho.



Posted by Abraham Villar :: 3:16 PM :: 3 comments

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