

En el fondo, es una soterrada antipatía al fútbol lo que flota en estos casos, o simplemente la costumbre de buscarle pecados que no tiene, o que si los tiene son compartidos por muchísimos otros sectores. Oigo mucho desde siempre eso de que los futbolistas ganan barbaridades. Es una verdad a examinar: ganan barbaridades los futbolistas que más ganan del mundo, pero es que los que más ganan del mundo en cualquier actividad, noble y productiva como la arquitectura, por poner un caso, o meramente especuladora, como la de tantos trincones de las finanzas, ganan mucho más que ellos.
Y también en el mundo del espectáculo y hasta en el deporte. Los deportistas que más ganan no son los futbolistas. Hay que buscarlos en el golf, en las carreras de coches, en la NBA... También ganan más los primeros actores de cine y los rockeros o cantantes pop de éxito. ¿Alguien sabe cuánto dinero movía Michael Jackson? ¿A alguien le incomodaban sus ingresos? ¿Los han visto publicados muchas veces? ¿Saben siquiera cuánto pagó para que la familia del menor retirara la denuncia por abusos? Atacar al fútbol es una costumbre y se hace sin el menor análisis. Y más aún si está por medio el Real Madrid.