viernes, agosto 14, 2009
París vaut bien une messe (Día 5)
Y llegamos por fin al último día de nuestra estancia en París. A las 19:30 cogíamos el vuelo hacia Madrid así que al menos buena parte de la mañana la podíamos aprovechar. Por tanto decidimos, tras un breve debate...ir al Museo D'Orsay, más bonito que el Louvre y el Centro Pompidou por dentro, y tal vez el menos llamativo por fuera. Este museo está dedicado a las artes plásticas del siglo XIX y especialmente famoso por sus fondos del impresionismo.
A las puertas del Orsay
Cronológicamente, cubre la historia del arte entre los maestros antiguos (Museo del Louvre) y el arte moderno y contemporáneo (Centro Georges Pompidou). Ya en 1973, la Dirección de Museos de Francia concibió el proyecto de establecer un museo en la estación de ferrocarril de Orsay, que amenazaba ruina y en la que se hablaba de construir un hotel. La decisión se vio impulsada por el resurgimiento de un interés por el siglo XIX, siendo inscrita la estación en el Inventario suplementario de Monumentos Históricos el 8 de marzo de 1973. Sin embargo, la decisión oficial de construir el museo no llegó hasta el consejo de ministros del 20 de octubre de 1977, al parecer presentada por iniciativa del mismo presidente, Valéry Giscard d'Estaing.
El museo se divide en dos plantas. En la planta baja encontramos las pinturas y esculturas más antiguas, fechadas hasta 1870. No hay que perderse: La danza de las ninfas, de Corot; Las espigadoras, de Millet; y El origen del mundo, de Gustave Courbet, muy polémica y no espuesta durante décadas por su sexualidad explícita.
Al fondo de la sala principal encontramos una gran maqueta sobre el edificio antiguo de la Ópera de París
Bajo nuestros pies, otra espectacular maqueta de parte de la capital francesa
Lidia en la nave principal de la entrada, sala donde se exponen diversas esculturas de Rodin
Una maravilla el reloj de la antigua estación de trenes El centro fue inaugurado en el año 1986, tras la remodelación llevada a cabo por la arquitecta Gae Aulenti. La inauguración oficial se produjo el 1 de diciembre de dicho año, por el Presidente de la República, François Mitterrand, abriendo al público el día 9 del mismo mes. En 2009 se ha emprendido un remozamiento del museo, que plantea dar diferentes colores a las paredes de las salas y reorganizar muchas de ellas. Aprovechando la ocasión, y para recaudar fondos, el museo prestará importantes grupos de obras para su exhibición fuera de Francia. Una de dichas selecciones, con importantes obras impresionistas, llegará a Madrid bajo patrocinio de la Fundación Mapfre, de hecho llegó el mes pasado y está "visitable" hasta el próximo 13 de Septiembre.
En la planta superior encontramos a los pintores impresionistas: Renoir, Monet, Manet, Pissarro, Degas, Paul Cezanne, Gauguin... la generación que revolucionó la pintura, los descubridores de un nuevo mundo para el arte, liberado para siempre de las estrictas normas académicas y los rígidos cánones estéticos. En este piso no hay que perderse Merienda campestre (Monet), Le Moulin de la Galette (Renoir), Bailarinas azules (Degas), La estacion de Saint Lazare (Monet), Jugadores de cartas (Cezanne.)
Embuído entre tanta cultura
Lidia nos muestra La habitación de Van Gogh
A la vuelta del Orsay, recogimos nuestras maletas y le dijimos adios al Mister Bed City
Poco antes de coger el Roissybus que nos llevaba al aeropuerto nos bajamos en la parada de Ópera e inmortalizar la Academia Nacional de Música
En el Charles de Gaulle tuvimos que esperar casi 2 horas, ya que el avión estaba literalmente congelado, vamos una noticia tranquilizante para los amantes del vuelo Y llegamos aquí al fin de nuestro maravilloso viaje que tan marcado me ha dejado a mí personalmente. Volveré a París (con la misma compañía eh??), no hay duda, pero también no hay duda que la vuelta no será en invierno.
Espero que os haya gustado, aunque haya tardado 9 mesecitos para contarlo, jaja.
Etiquetas: París, viajes
Posted by Abraham Villar ::
2:08 PM ::
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